Desde 2011, un sistema independiente que organiza todo el mercado colombiano de FICs en categorías comparables.
Antes de los años 90, los fondos se clasificaban por nombres asignados por los propios administradores — clasificaciones que podían ser intencionadas para mejorar medidas de rendimiento relativo. A finales de los 90, proveedores independientes presentaron estructuras derivadas empíricamente.
Asignar activos de forma sencilla y coherente con objetivos de inversión.
Grupos de pares para calificar objetivamente el rendimiento de fondos comparables.
Sistema libre de incentivos comerciales que beneficia inversionistas y gestores.
Los fondos dentro de una categoría deben presentar perfiles de riesgo y rendimiento similares.
Los fondos de una categoría se comportan de forma más similar entre sí que con fondos externos.
Cada categoría debe tener un número suficiente de componentes para comparaciones significativas.
Todos los fondos disponibles deben corresponder a alguna categoría.
Las distinciones entre categorías deben ser significativas para los inversionistas.
Enfoque introducido por William Sharpe en 1988. Se adoptó por tres razones:
Criterios: país/moneda, valoración a mercado, tipo de renta, duración, decreto 1525, rentas inmobiliarias.
Revisión semestral: marzo y septiembre de cada año.
3 infracciones en últimos 3 años, con holgura del 5%.
5 portafolios y 2% del valor total del mercado.
Comité técnico de metodología; decisiones documentadas; criterios publicados.
Datos obligatorios de datos.gov, barrido semanal.
Las categorías se ajustan a tendencias del mercado.
Basado en trabajos de William Sharpe (1988), Morningstar, Brown & Goetzmann. Metodología vigente desde junio 2011.
Desde 2011 se organiza toda la información de fondos en agrupaciones o categorías. La definición de cada agrupación depende de un estricto código de parametrización definido por un comité especializado independiente de la industria.
¿Alguna vez ha pasado más tiempo tratando de decidir qué película ver que viendo la película? Si la respuesta es afirmativa, no está solo: lo que ha experimentado es un fenómeno que los psicólogos llaman sobrecarga de opciones. Aunque la mayoría asume que tener más opciones es siempre mejor, las investigaciones demuestran que cuando hay demasiadas, las personas pueden sentirse ansiosas y se desvinculan (Lyengar y Lepper, 2000).
Tomemos como ejemplo la industria cinematográfica, donde los géneros se han utilizado durante mucho tiempo para clasificar las películas. La teoría de los géneros consiste en catalogar cada película en una categoría que contiene varias películas caracterizadas por un estilo, una forma o un contenido en común. De esta manera, la agrupación de películas similares proporciona una estructura que permite evaluarlas entre sí y con respecto a su propio género.
Los inversionistas colombianos que buscan hacer una nueva inversión en fondos de inversión colectiva se enfrentan a este mismo fenómeno: más opciones que nunca. Sólo en la última década, el número de participaciones de FICs disponibles creció casi 60%, de 276 en enero de 2010 a 434 en diciembre de 2020, y el valor de los activos gestionados se ha más que quintuplicado.
En este reporte se presenta un resumen de las 13 categorías soportadas y se responden las siguientes preguntas: ¿por qué son importantes las categorías? ¿cuáles son los principios fundamentales para construir un sistema de categorías? ¿cómo se construyeron? ¿cuál es el proceso de revisión?
La importancia de las categorías en el mercado de los fondos de inversión se aprecia mejor si echamos un vistazo a la historia de un mercado maduro como el de los Estados Unidos. Antes de la década de los noventa, el sistema de clasificación predominante era uno basado en nombres. En esa época, los mismos administradores de fondos reportaban sus propios "estilos" y objetivos de inversión al público. El mercado solía agrupar los fondos con base en esas designaciones sin mayor regulación, verificación, o estandarización.
El problema con este sistema se hizo evidente cuando numerosos estudios (Kim et al., 1995; diBartolomeo y Witkowski, 1997) identificaron varios casos en los que los fondos se clasificaban de forma errónea. Por ejemplo, los fondos de renta variable que decían buscar un objetivo de "crecimiento" no explicaban realmente cómo o en qué invertían. Aún más preocupante era la idea de que estas clasificaciones erróneas podían ser intencionadas, ya que con frecuencia contribuían a mejorar las medidas de rendimiento relativo (Brown y Goetzmann, 1997).
A finales de los noventa, los proveedores independientes de datos de fondos presentaron estructuras de categorización derivadas empíricamente con base en la composición subyacente de cada cartera y en su rendimiento histórico. Con el tiempo, los participantes del sector reconocieron la necesidad de formalizar las clasificaciones, y los fondos afectados cambiaron sus nombres o sus prácticas de inversión (Rekenthaler, 2019).
Se resumen las razones por las que un sistema de clasificación de fondos es esencial:
Para ayudar a los individuos y a las instituciones a asignar sus activos de inversión de forma sencilla y coherente con sus objetivos de inversión (diBartolomeo y Witkowski, 1997).
Para formar grupos de pares que permitan a los inversionistas particulares, asesores financieros e instituciones calificar objetivamente el rendimiento de fondos comparables que comparten objetivos y perfiles de riesgo similares (Brown et al, 2009).
Para establecer un sistema libre de incentivos comerciales que proporcione criterios y directrices claros en beneficio de los inversionistas y sus asesores, y de los gestores de carteras que se preocupan por garantizar que se mantienen fieles al estilo de inversión que pretenden (Kaplan, 2003).
Para crear el sistema de clasificación, se adoptaron las directrices aceptadas internacionalmente (Morningstar, 2003):
Los fondos dentro de una categoría deben presentar perfiles de riesgo y de rendimiento similares.
En general, los fondos de una categoría se comportan de forma más similar entre sí que los fondos externos.
Cada categoría debe tener un número suficiente de componentes para comparaciones significativas.
Todos los fondos disponibles deben corresponder a una categoría que muestre las prácticas descritas.
Las distinciones entre categorías deben ser significativas para los inversionistas.
Para clasificar los fondos, hay que elegir entre utilizar un método basado en los rendimientos del fondo (Returns-Based Style Analysis) o uno basado en las participaciones de la cartera (Holdings-Based Style Analysis). El análisis de estilo basado en rentabilidades examina los rendimientos y volatilidades históricos para identificar grupos caracterizados por la similitud de estrategias, confirmados por la similitud de resultados.
Aunque ambos enfoques son útiles (Sharpe & Vinocur, 1995), se adoptó el enfoque basado en los rendimientos, introducido en 1988 por el Nobel William Sharpe (Sharpe, 1988), por dos razones principales:
Primero: el análisis basado en la rentabilidad ha sido el método más utilizado y aceptado entre los profesionales financieros en las últimas tres décadas.
Segundo: tiene la ventaja adicional de no depender de los administradores de fondos para la obtención de la información, ya que ésta es pública. Al evitar cualquier conflicto de intereses real o percibido, se mantiene la independencia del sistema, fomentando la confianza en la industria.
Por último, los inversionistas suelen estar interesados en el resultado neto final. Cuando se trata de invertir el dinero que tanto les ha costado ganar, la primera pregunta es: "¿cuánto dinero he ganado y cuál es la rentabilidad de mi inversión?" Mientras se consiga el nivel deseado de rentabilidad y riesgo, la composición puede tener menos importancia.

El análisis cuantitativo (RBSA) gobierna la clasificación final. El reglamento del fondo se usa como referencia inicial para orientar el análisis, pero la categoría asignada refleja el comportamiento real de los retornos, no el mandato declarado. Esto permite identificar fondos que operan de manera diferente a lo que su nombre o reglamento sugiere.
Como herramientas de apoyo se utilizan análisis de clustering y de correlaciones entre fondos. Para fondos sin historia suficiente, la categoría inicial se asigna con base en el reglamento, tomando como punto de partida Renta Fija General, y queda sujeta a revisión mensual.
El proceso utiliza información diaria y mensual de publicación obligatoria. La información diaria es el valor de unidad y de fondo alimentadas diariamente a la base de datos desde datos.gov. Todos los sábados se realiza un barrido de datos para el periodo de 12 días con la finalidad de recoger datos faltantes. El proceso también utiliza la información consignada en la ficha técnica mensual de cada fondo y realiza validaciones contra los datos del reglamento del fondo.
Los resultados de los fondos son verificados periódicamente contra los límites de la categoría a la cual pertenecen. Un fondo debe ser reclasificado cuando en el periodo de los últimos tres años presenta 3 infracciones o más a los límites establecidos, con una holgura del 5%.
Sólo se crean categorías cuando se cumple una condición doble: que existan mínimo 5 portafolios (no tipos de participación), y que dichos portafolios sumen por lo menos el 2% del valor total del mercado en activos, salvo que se considere que la nueva categoría es relevante.
Las categorías se deben ajustar a las tendencias del mercado, habilitando categorías que han ganado tracción en la industria, cuando sea necesario.
Un comité independiente integrado por personas con experiencia mínima de 10 años administrando inversiones. Sus funciones:
La revisión de categorías se realiza con periodicidad semestral en el mes de marzo de cada año, salvo que exista un caso que amerite modificación inmediata.
Si se trata de un portafolio nuevo, se le asignará la categoría que mejor se ajuste a la intención manifestada en su reglamento, tomando como punto de partida Renta Fija General cuando no hay historia suficiente para el análisis cuantitativo. El fondo queda sujeto a revisiones mensuales y podrá ser reacomodado según sus resultados.
Un fondo sale del universo de cálculo cuando deja de publicar ficha técnica mensual por tres o más meses consecutivos, señal práctica de que el fondo está en proceso de liquidación. Los fondos en liquidación activa dejan de publicar ficha técnica de forma definitiva. A partir de ese punto el fondo deja de contribuir al índice de su categoría, sin afectar el histórico ya calculado: el índice es equiponderado diario y cada período refleja únicamente los fondos activos en ese momento.
La primera clasificación separa los fondos domésticos de los fondos globales. Los fondos domésticos deben tener por lo menos el 80% del portafolio en país y moneda Colombia. Los portafolios con inversiones en el exterior se agrupan en la categoría "Fondos Globales".
Los portafolios con valoración a precios de mercado (mark to market) reflejan las variaciones del mercado. Los portafolios que no tienen valoración a precios de mercado — principalmente alternativos — se ubican en una categoría denominada "Alternativos" (anteriormente "Deuda sin Calificar"). El criterio es que al menos la mitad del portafolio esté representado en títulos no inscritos en el RNVE.
Renta fija (títulos de deuda) representa un riesgo diferente a renta variable (acciones). Los umbrales: un fondo es de renta variable si al menos el 60% del portafolio está en acciones; es de renta fija si al menos el 80% está en títulos de renta fija. Los fondos intermedios se agrupan como "Renta Mixta".
El criterio de duración aplica a los fondos de renta fija, ya que permite anticipar la magnitud esperada de las variaciones en el precio. Los rangos vigentes son:
Las entidades de orden estatal solamente pueden invertir en portafolios que cumplen con la estrategia definida en el Decreto 1525 de 2008: inversiones AAA y riesgo nación con duración inferior a 365 días. Estos fondos forman la categoría "Fondos 1525".
En marzo de 2016 se creó la categoría "Inmobiliaria" dado que la estrategia de estos portafolios es absolutamente diferencial por su dependencia de rentas inmobiliarias y valorizaciones de finca raíz.
Actualmente se soportan las siguientes trece categorías:
Los fondos que pertenecen a esta categoría deben cumplir los siguientes criterios:
Los fondos que pertenecen a esta categoría deben cumplir los siguientes criterios:
Los fondos que pertenecen a esta categoría deben cumplir los siguientes criterios:
Los fondos que pertenecen a esta categoría deben cumplir los siguientes criterios:
Los fondos que pertenecen a esta categoría deben cumplir los siguientes criterios:
Se asignaron de acuerdo con la intención de los administradores de manejar activos de renta fija con mayor riesgo desde julio de 2018 con los siguientes criterios:
Cumple con los requisitos de inversión para entidades del gobierno descritos en el Decreto 1525 de 2008 y la administradora lo anunció en su Reglamento. La duración de las inversiones es menor o igual a 365 días y la calificación de las inversiones en corto y largo plazo son iguales a la máxima en todas las escalas. No tienen posición en moneda extranjera.
Los fondos que pertenecen a esta categoría deben cumplir los siguientes criterios:
Los fondos que pertenecen a esta categoría deben cumplir los siguientes criterios:
Los fondos que pertenecen a esta categoría deben cumplir los siguientes criterios:
Los fondos que pertenecen a esta categoría deben cumplir los siguientes criterios:
Los fondos de esta categoría mantienen mezclas de inversiones de las siguientes características en cualquier proporción:
Los fondos de esta categoría mantienen su porción de inversiones en rentas provenientes de valoraciones o arriendos de finca raíz.
Categoría operativa que agrupa fondos cuya clasificación está siendo evaluada o actualizada. Los fondos permanecen en tránsito temporalmente hasta ser asignados a su categoría definitiva. Esta categoría no tiene índice de referencia.
| Fecha | Descripción | Versión |
|---|---|---|
| Junio 30, 2011 | Documento original. | 101 |
| Marzo 31, 2016 | Revisión de rangos de duración con base en un año de datos de la SFC: Corto Plazo ≤365 días, Mediano Plazo 365–730 días, Largo Plazo >730 días. Creación de la categoría Inmobiliaria (7 portafolios, 1.8% del mercado). | 102 |
| Agosto 30, 2018 | Revisión extraordinaria. Nuevos rangos de duración aplicados con retroactividad al inicio del fondo o abril de 2009: Liquidez ≤240 días, Liquidez Transición ≤540 días, Corto Plazo ≤540 días, Mediano Plazo ≤1080 días, Largo Plazo >1080 días, Alto Rendimiento. Se eliminan las categorías anteriores de Corto, Mediano y Largo Plazo. "Deuda sin Calificar" pasa a llamarse Alternativos Colombia. "Carteras Especiales" pasa a llamarse Renta Mixta. | 103 |
| Marzo 8, 2020 | Se adopta revisión semestral de categorías para identificar cambios de estrategia de manera oportuna. Se mantiene reunión anual en marzo para otros aspectos del sistema. | 103 |
Metodología vigente desde junio 2011 · Versión actual 103 · Próxima revisión: septiembre 2026